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Tecnología

¿Patinete o bicicleta?: Diferencia bien los vehículos eléctricos de moda

5 min

La movilidad del futuro pasa por decirle adiós al coche y la moto, para apostar por vehículos y sistemas de transporte más limpios que una lavadora


Los vehículos de movilidad personal asaltan nuestras ciudades, lo hacen de la mano de las bicicletas eléctricas, cada vez más interesantes como alternativa al coche, la moto o el transporte público.

Nos permiten viajar sin horarios, en solitario, con menos problemas para aparcar, a una velocidad adecuada para atravesar grandes ciudades y sin contaminar nada.

Si estás en esta onda, quieres participar de ella, o lo que quieres es cambiar de patinete a bicicleta, o viceversa, entonces quédate con nosotros para conocer las principales ventajas de cada vehículo.

En nuestro territorio el verano es el mejor momento para sacarle partido a estos particulares vehículos que nada tienen de friki. Lo de ser "techie" ya es la norma, y suponemos que no querrás quedarte fuera de ella.

Olvídate de las aceras

movilidad

Ni las bicis ni los patinetes deben ir por aceras, a pesar de que no paramos de ver lo contrario en nuestras ciudades. Da igual que tengan motor o no, la bici debe ir por la calzada como vehículo que es. Veamos qué dice la nueva regulación de la DGT:

"Los patinetes deben circular entre 6 y 25 km/h y nunca podrán hacerlo por las aceras. También tendrán prohibida la circulación en vías interurbanas, travesías, autopistas, autovías o túneles urbanos.”

Velocidad máxima limitada para todos

patinete eléctrico

25 kilómetros por hora, esa es la velocidad que nos tenemos que marcar como tope, tanto en bicis eléctricas como en patinetes. De hecho estos vehículos están capados a esa velocidad cuando van a ser usados en núcleo urbano.

Los patinetes es fácil que se queden en la velocidad marcada, pero para las bicicletas con pedaleo asistido es muy fácil superar esa velocidad, por esta razón cuando pasamos de 25km/h deja de asistirnos.

Una legislación cambiante

La realidad es que la legislación de este tipo de vehículos está pendiente de muchos cambios, así que es algo que puede ser modificado en poco tiempo. Lo que no cabe duda que hay que cumplir es conocer el código de circulación para subirse a uno de estos vehículos.

por la ciudad en bicicleta

Debemos saber que los vehículos de movilidad personal, o VMP, pronto van a necesitar de un certificado de circulación. La Dirección General de Tráfico adelanta que será obligatorio dos años después desde que se publique la resolución.

Hay margen todavía —hasta inicios de 2023— pero estamos avisados también de que se está estudiando que la nueva normativa recoja aspectos como la edad, el uso de casco o chalecos reflectantes.

Dependiendo de la categoría de los vehículos se podría exigir a sus conductores seguro, matriculación y pasar ITV.

Este será un documento vivo que irá actualizándose a medida que lleguen nuevas modificaciones y novedades normativas desde Europa. Ah, y también según aparezcan más y más formas de movilidad.

Hasta entonces, las bicicletas de pedaleo asistido y los patinetes limitados a 25km/h no necesitan de seguro, ni pagan impuesto de circulación. Si ocurre cualquier accidente en el que tengamos responsabilidad, tendremos que hacernos cargo de los daños.

La bici contra el patinete

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Esto es cuestión de gustos, porque realmente son vehículos distintos en su concepción, con capacidades muy diferentes. A continuación vamos a conocer las principales diferencias, destacando donde son más fuertes cada uno:

Autonomía para la bici

A la hora de hacer kilómetros la bici gana por goleada, ya que el sistema que usa es realmente un asistente al pedaleo, por lo que tendremos que usar nuestras piernas. Con el patinete sí que nos movemos al 100% con la energía de su motor.

Hablando de cifras, podemos hacer una media con los patinetes y asegurar que hacen poco más de 25 kilómetros. En las bicis la cifra crece considerablemente, encontrándonos muchos modelos que hacen más de 100 kilómetros en asistencia.

Podemos hacer una excepción con las pequeñas bicis eléctricas que son plegables, en estos modelos no hay espacio para grandes baterías y la autonomía queda en unos 45 kilómetros. Siempre hablamos de media, hay modelos mejores y peores.

Que la batería de una bici sea mayor implica que el tiempo de carga también vaya a ser más largo, por lo que es algo a tener en cuenta si para nosotros es importante llegar a un punto y cargar.

Un patinete suele estar listo en 4 horas, para una bici bien podemos pensar en dejarla la noche cargando.

Peso, portabilidad y tamaño: gana el patinete

batería patinete eléctrico

Desde el punto de vista del peso y tamaño un patinete es un vehículo bastante manejable, que además suelen ser plegables. Con un peso no muy superior a 12 kilos, es mucho más fácil de meter en otros vehículos o subirlo a la oficina.

Las bicicletas eléctrica son mucho más grandes y como no apuntemos a modelos muy top, es imposible verlas bajar de los 25 kilos. En portabilidad y peso arreglan un poco la cosa las bicis plegables, pero sigue siendo bastante más —unos 20 kilos— que un patinete.

La seguridad siempre superior en la bici

Por pura lógica, la bici tiene unas ruedas que nos permite absorber las irregularidades del terreno mucho mejor, por lo tanto no solo es más cómoda, también más segura. Mejor en el caso de que contemos con amortiguación.

También cuenta que en la bici vamos sentados, para hacer distancias largas lo notaremos. Es una postura que también nos da más estabilidad que estar de pie sobre algo que se mueve a tanta velocidad.

Independientemente del vehículo se hace necesario que usemos casco, algo que es obligatorio en las bicis cuando salimos de la ciudad. También es igual de importante contar con luces delanteras y traseras, elementos que suelen venir de serie en los patinetes.

El mantenimiento: más caro en la bici

Las bicicletas son más complejas, con más elementos mecánicos, por lo que es entendible que tengan un mantenimiento más caro. Además de las nuevas partes “eléctricas”, tenemos todo lo de una bici convencional.

Tener a punto el patinete también es más sencillo, con unas reparaciones que suelen ser más simples, normalmente es cambiar piezas.

En cuanto a durabilidad, quedan muchos años para comenzar a ver la vida de estos vehículos que prácticamente acaban de inundar el mercado. Lo que sí es claro es que la batería no va a durar para siempre, tiene unos ciclos de carga, con una capacidad que va menguando.

El patinete gana por precio

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Siempre es posible encontrar un modelo que nos rompa los esquemas, pero la media de precios claramente nos indica que un patinete es bastante más asequible que una bici eléctrica.

Los primeros se mueven en torno a los 400 euros, para adquirir una bici con baterías fácilmente podemos multiplicar por dos esa cifra.

Al final, lo más importante lejos de propiedades mágicas o modas, lo importante es que analices tus necesidades. Sea lo que sea que compres, hazlo pensando en mejorar el planeta. Algo, por cierto, de lo que sabemos mucho en Yoigo.

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