Si pierdes el móvil con la verificación en dos pasos activada, tus cuentas no se quedan bloqueadas para siempre, pero sí te toca demostrar que eres tú sin el aparato que normalmente te lo confirma. ¿Sabes qué hacer en ese caso?
La buena noticia es que casi todos los servicios ofrecen varias vías para hacerlo; la mala, que la más cómoda es la que se prepara antes de perder el teléfono.
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El papel del teléfono en la seguridad de tus cuentas
Al instalar un doble factor de verificación, para entrar en una cuenta necesitas dos cosas: tu contraseña y un segundo paso. Éste suele ser un código que llega por SMS, un aviso en el móvil o un número generado por una app de autenticación. Si el móvil desaparece, pierdes ese segundo paso, pero tu contraseña sigue funcionando.
Eso tiene dos lecturas. Por un lado, quien encuentre tu móvil no podría entrar en tus cuentas solo con la contraseña, así que el doble factor está cumpliendo su función. Por otro, tú tampoco entras tan fácilmente hasta que uses otro método de verificación. Si el móvil no tiene un bloqueo de pantalla sólido, el riesgo es mayor, porque los códigos o avisos podrían quedar a la vista.
Cambia la contraseña de tus cuentas más importantes, empezando por el correo electrónico, que suele ser la llave para recuperar el resto.
Cierra la sesión del dispositivo perdido desde la configuración de seguridad de cada cuenta, si el servicio lo permite.
Llama a tu operadora para bloquear la SIM y pedir un duplicado: así nadie puede recibir tus códigos por SMS.
Estos pasos ayudan a que, aunque alguien tenga el teléfono, no pueda sacarle partido. Hazlos desde un ordenador o desde el móvil de alguien de confianza, y anota qué cuentas has revisado para no dejarte ninguna a medias.
Al activar la verificación en dos pasos, muchos servicios entregan una lista de códigos de recuperación de un solo uso. En Google, por ejemplo, son diez códigos de ocho dígitos que sirven como segundo paso cuando no puedes usar el móvil. Si los descargaste o imprimiste cuando configuraste el doble factor, es el momento de buscarlos.
Cada código funciona una sola vez, y al generar un conjunto nuevo se desactiva el anterior. Si has perdido también esa lista, no pasa nada grave: podrás revocarla y crear otra, pero solo después de haber recuperado el acceso por otra vía.
Si configuraste más de una opción, ahora es cuando compensa. Google, por ejemplo, permite verificar tu identidad con otro teléfono en el que ya hayas iniciado sesión, con un segundo número que hayas añadido, con una llave de acceso (passkey) creada en otro dispositivo.
Prueba también a iniciar sesión desde un ordenador o una tablet en la que ya hayas accedido antes: algunos servicios no vuelven a pedir el segundo paso en equipos de confianza, lo que te permite entrar y cambiar los métodos de verificación desde dentro de la cuenta.
Con el proceso de recuperación de cuenta del servicio
Si no tienes códigos ni método alternativo, cada servicio tiene su propio sistema de recuperación: normalmente te piden verificar tu identidad con el correo de recuperación, responder preguntas sobre la cuenta o esperar un plazo de seguridad. Puede tardar horas o incluso días, y en algunos casos el servicio puede rechazar la recuperación si no consigue confirmar que la cuenta es tuya. Por eso conviene tener los datos de recuperación siempre actualizados.
Qué pasa con las apps de autenticación
Si usabas una app como Google Authenticator, los códigos estaban ligados al móvil que has perdido. Algunas apps como esa permiten sincronizar los códigos con tu cuenta para recuperarlos en un móvil nuevo, siempre que lo hubieras activado antes. Si no, tendrás que volver a configurar el doble factor en cada servicio, y para eso necesitas haber entrado antes por otra vía, como los códigos de recuperación.
Cuando recuperes el acceso, aprovecha para quitar el móvil perdido de la lista de dispositivos de confianza y crear de nuevo los códigos de respaldo.
Cómo prepararte antes de que pase
Lo que más facilita la recuperación es hacerlo antes de perder nada:
Guarda los códigos de recuperación en un sitio seguro y distinto del móvil: impresos en un cajón o dentro de un gestor de contraseñas.
Añade un segundo método de verificación: otro número, una llave de seguridad o un segundo dispositivo.
Mantén actualizado el correo de recuperación de tus cuentas importantes.
Activa la copia o sincronización de tu app de autenticación, si ofrece esa opción.
Activa un bloqueo de pantalla robusto en el móvil, con PIN o biometría.
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Errores a evitar
El más común es guardar los códigos de recuperación en el propio móvil, porque si lo pierdes, los pierdes con él. También lo es depender solo de los SMS: si la SIM deja de estar en tus manos, el segundo paso desaparece.
Y desconfía de cualquier mensaje o llamada que te pida códigos de verificación diciendo que son "para recuperar tu cuenta": ningún servicio legítimo te los pide, y es una forma habitual de estafa que se aprovecha de que estás con prisa por recuperar el acceso.
Para conocer más acerca de maneras de protegerte ante las estafas y mantenerte al día, sigue las redes sociales de Yoigo. Y tú, ¿cómo proteges tu móvil? Cuéntanoslo en los comentarios. 📱🔒🤔