Ese mensaje parecía de fiar, pero la página que acabas de abrir te da mala espina. Pinchar un enlace sospechoso puede llevarte del despiste al susto en un segundo. Antes de agobiarte y esperar lo peor, veamos qué puedes hacer.
Quizás solo hayas entrado, escrito una contraseña o descargado un archivo. Cada situación necesita una respuesta distinta. Vamos por partes para que sepas qué revisar y cómo actuar sin dar por hecho que alguien ya controla tu dispositivo.
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¿Qué tal si intentas repasar qué ha ocurrido?
Antes que nada, cierra la pestaña del navegador y deja de seguir las instrucciones de esa página sospechosa. Si aparece un aviso urgente, no descargues ni instales los programas que te indica ni llames al teléfono que aparece.
Si el mensaje original parecía de tu banco, una tienda o empresa de paquetería, comprueba lo que dice accediendo a su aplicación habitual o escribiendo su dirección web en el navegador. Comprueba que es la página oficial.
Haz el ejercicio de “reconstruir” lo que pasó: ¿has introducido algún dato personal, has descarfado algo, has abierto un archivo o autorizado un acceso? Anótalo mientras lo recuerdas. Saber hasta dónde ha llegado el asunto permite decidir qué hacer y qué pasos seguir tras un clic de phishing.
El engaño pudo haber surgido efecto, sobre todo si fue generado con inteligencia artificial. Los mensajes pueden imitar conversaciones que tendrías con amigos y abusar de las prisas para que actúes sin comprobar nada.
Recuerda: un logotipo conocido o una redacción impecable tampoco garantizan autenticidad. ¿Y ahora qué?
Si solo has abierto el enlace, comprueba descargas
Al darte cuenta de que has pinchado un enlace fraudulento seguro estarás pensando lo peor. Pero, ten en cuenta que abrir una página fraudulenta no demuestra por sí solo que hayan accedido a todas tus cuentas.
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El riesgo real depende de lo sucedido después y de posibles fallos de seguridad del dispositivo.
Revisa la carpeta de descargas del ordenador o el apartado correspondiente en tu móvil o tablet. Si encuentras un archivo relacionado con el mensaje y no lo has abierto, elimínalo sin ejecutarlo. Después, actualiza el navegador y el sistema desde los ajustes oficiales de cada dispositivo.
El origen de ese acceso no deseado tampoco cambia las precauciones. Pudo haber llegado desde un correo, un anuncio, un WhatsApp, un SMS o incluso con un código QR.
Si has escrito tu contraseña en una página falsa, cámbiala en la cuenta a la que pertenece.
Por ejemplo, si imitaba el acceso a tu correo, abre la web auténtica y cambia la clave desde los ajustes de seguridad. Hazlo aunque no hayas pulsado “Enviar”. Si crees que el ordenador o móvil que utilizaste puede estar afectado, haz el cambio desde otro dispositivo de confianza.
Después, comprueba las sesiones abiertas, los dispositivos conectados y los datos de recuperación de la cuenta.
Cierra las sesiones de dispositivos que no reconozcas y comprueba que el correo y el teléfono de recuperación siguen siendo los tuyos. Si alguien los ha cambiado, vuelve a introducir tus datos.
Cambiar la contraseña debe ir acompañado de una revisión de los accesos a la cuenta. Si ya no puedes entrar, utiliza el procedimiento oficial de recuperación del servicio que te ofrezca la página.
Para evitar reutilizar claves, puedes recurrir a un gestor de contraseñas, que permite almacenarlas y generar otras distintas sin tener que recordarlas todas.
Piensa también si has compartido un código recibido por SMS, aprobado una notificación de acceso o concedido permisos a una aplicación. Esa autorización puede afectar a tu cuenta aunque el enlace lo hayas abierto desde un ordenador.
Activa la verificación en dos pasos cuando recuperes el control y guarda los códigos de recuperación en un lugar seguro. Si la cuenta afectada es Instagram, nuestra guía para evitar que hackeen tu perfil explica dónde revisar las principales opciones de seguridad.
¿Has pensado en desconectar el ordenador?
Si has abierto un archivo sospechoso o instalado un programa desde esa página, desconecta el dispositivo de internet para frenar posibles envíos de tus datos a los delincuentes. Después, tendrás que revisarlo para detectar y eliminar cualquier programa malicioso.
Si has ejecutado un archivo sospechoso o instalado un programa siguiendo sus instrucciones, desconecta el dispositivo de internet. En un ordenador, desactiva el wifi y retira el cable de red si lo estabas usando. En un móvil o una tablet, desactiva tanto el wifi como los datos móviles.
Utiliza otro equipo de confianza para gestionar tus cuentas y pedir ayuda. Si el dispositivo es del trabajo, avisa cuanto antes al responsable de informática y explica qué has abierto o instalado.
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En el ordenador, haz un análisis completo con una herramienta de seguridad fiable y actualizada. Para móviles y tablets, sigue las indicaciones específicas de su sistema. Las opciones de revisión cambian según el dispositivo.
Si esta estafa ocurrió por teléfono, puedes consultar estas pistas para detectar un posible virus en el móvil.Las señales aisladas no confirman una infección. Si sigues detectando problemas, pide ayuda antes de borrar el dispositivo o restaurar sus ajustes de fábrica.
Si has facilitado datos bancarios, contacta con tu banco
Contacta cuanto antes a tu banco si has compartido datos de una tarjeta, claves bancarias o autorizado una operación. Utiliza su aplicación, el teléfono de la tarjeta o un contacto oficial que ya conozcas.
Explica qué has compartido y pregunta qué medidas corresponden: bloquear la tarjeta, proteger el acceso o intentar detener una operación. Revisa los movimientos y comunica cualquier cargo desconocido.
Si has hecho una transferencia, informa sin esperar a que responda el destinatario.
Los formularios fraudulentos también pueden pedir una copia del DNI. Si la has enviado, conserva las pruebas y solicita orientación ante un posible uso indebido. Para futuras gestiones, recuerda estos pasos.
Guarda las pruebas y pide ayuda
Conserva el mensaje original, el remitente, las capturas que tengas y los justificantes de pagos. No vuelvas a abrir los enlaces peligrosos para conseguir una captura si no la has hecho a tiempo, mantén la calma. Después, utiliza la opción de denunciar phishing o reportar el mensaje del servicio correspondiente.
Si llegó desde alguien conocido, avísale por otra vía. Si tu cuenta ha enviado mensajes sin tu permiso, advierte a tus contactos.
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Desconfía también de llamadas posteriores que pidan códigos para “solucionar” el incidente. Estos consejos frente a las estafas telefónicas te ayudarán a reconocerlas.
Para protegerse tras un phishing, puedes pedir orientación al 017 de INCIBE, un servicio gratuito y confidencial. Si ha habido fraude o suplantación, conserva las pruebas para denunciar.
El susto puede pillarte en cualquier pantalla, pero saber qué revisar ayuda a reaccionar. ¿Alguna vez has abierto un enlace sospechoso desde el ordenador o el móvil? Cuéntanos en los comentarios qué te hizo desconfiar.🔒👇