El otoño trae tardes más cortas y más ganas de quedarse en casa con algo entre las manos, y las novelas gráficas de misterio son de lo mejor que se puede elegir para esos ratos: se leen en una o dos sentadas, y el dibujo hace que la intriga se sienta todavía más densa que en una novela de texto.
Aquí tienes una selección de cómics para adultos que mezclan crimen, atmósfera y algún giro que no ves venir, pensada tanto para quien ya lee cómic habitualmente como para quien busca una primera novela gráfica con la que enganchar.
Imagen de Debu Durlav. Licencia de iStock.
Blacksad
Un detective privado con forma de gato negro investiga crímenes en el Estados Unidos de los años cincuenta, entre racismo, macartismo y bajos fondos. Es obra de dos españoles, Juan Díaz Canales al guion y Juanjo Guarnido al dibujo, y el resultado es una de las novelas gráficas de misterio más premiadas y reconocidas fuera de España, con un estilo visual que recuerda al cine negro clásico pero protagonizado por animales antropomorfos.
Cada personaje tiene la especie que mejor encaja con su papel en la trama, desde el propio Blacksad hasta los matones con forma de rata o de bulldog.
From Hell
Alan Moore y Eddie Campbell reconstruyen el caso de Jack el Destripador con un nivel de documentación casi obsesivo, mapeando calle por calle el Londres victoriano de 1888. No es una novela gráfica de misterio al uso donde se busca al culpable: aquí sabes quién es desde el principio, y la intriga está en entender el porqué y el contexto social que lo hizo posible, con teorías sobre la identidad real del asesino que Moore entrelaza con la política y la masonería de la época.
Una de las lecturas más densas de la lista, con más de quinientas páginas, pero también de las más recordadas y de las que más se ha hablado dentro y fuera del mundo del cómic.
Batman: El largo Halloween
Jeph Loeb y Tim Sale firman uno de los cómics de misterio más influyentes de Batman: un asesino golpea en una fiesta señalada del calendario cada mes, y Bruce Wayne, Jim Gordon y Harvey Dent tienen que descubrir quién es antes de la siguiente fecha.
Sirvió de inspiración directa para varias películas del personaje, especialmente por su forma de tratar a Bruce Wayne como detective antes que como superhéroe, y funciona perfectamente como lectura independiente aunque no sigas el resto del universo de Batman.
Nick Drnaso cuenta la desaparición de una joven y cómo el caso se convierte en un circo mediático de teorías conspirativas, con un dibujo deliberadamente frío y minimalista que contrasta con lo perturbador de la historia.
Fue la primera novela gráfica de la historia en entrar en la lista larga del Premio Booker,uno de los galardones literarios más prestigiosos en lengua inglesa, algo que dice mucho de hasta dónde puede llegar el género cuando se toma en serio y no se trata solo de superhéroes.
Jeff Lemire al guion y Andrea Sorrentino al dibujo construyen un misterio que mezcla un pequeño pueblo, un granero maldito que aparece en distintas líneas temporales y una amenaza que no termina de tener forma clara hasta bien avanzada la trama.
El dibujo fragmentado de Sorrentino, con viñetas que se rompen y se superponen, refuerza esa sensación de desorientación en el propio lector, y es de las novelas gráficas que mejor combinan el misterio con el terror psicológico sin necesidad de sobresaltos baratos.
Rorschach
Tom King y Jorge Fornés sitúan esta historia dentro del universo de Watchmen, años después de los hechos de la obra original, investigando un intento de asesinato relacionado con la figura de Rorschach.
Está narrada como un dosier de investigación poco fiable, con el propio lector intentando separar lo que pasó de lo que el investigador cree que pasó, un recurso que convierte la lectura en un ejercicio activo de sospecha, casi como si tú mismo estuvieras revisando el expediente del caso.
Torpedo 1936
Un clásico del cómic español: Enrique Sánchez Abulí al guion y Jordi Bernet al dibujo narran las andanzas de Luca Torelli, un sicario de la mafia en el Nueva York de los años treinta, con un dibujo elegantísimo y un humor negro que roza lo incómodo.
No busca tanto un enigma por resolver como sumergirte en la lógica retorcida del crimen organizado, con diálogos afiladísimos y un protagonista sin ninguna redención posible, pero es parada obligada para entender de dónde viene el cómic de género negro en España.
Si buscas qué leer en otoño y te apetece algo distinto a una novela convencional, cualquiera de estas siete opciones cumple: bastan un par de tardes tranquilas para terminarlas, y todas dejan ese poso de intriga que apetece cuando fuera ya ha empezado a hacer frío.
Si nunca has leído una novela gráfica y no sabes por dónde empezar, Blacksad o El largo Halloween son las más accesibles para entrar en el género; si ya tienes más rodaje, From Hell y Sabrina te van a exigir bastante más, pero también te van a dejar mejor sabor de boca al cerrarlas.
Y tú, ¿ya tienes claro cuál de estas historias va a acompañarte en tu próxima tarde de sofá y manta? ¡Cuéntanoslo en los comentarios o pásate por nuestras redes sociales para chivarnos tus recomendaciones! Te leemos. 🛋️🍂