Dos años y medio después de la primera temporada, Aang, Katara y Sokka vuelven a Netflix. La temporada 2 de "Avatar: La Leyenda de Aang" mejora a la primera en varios aspectos fundamentales. Además, por fin vemos a Toph servir como solo ella sabe.
Esta segunda temporada tiene la responsabilidad de demostrar que la adaptación puede crecer, mejorar y capturar la magia que convirtió a "Avatar: La Leyenda de Aang" en una de las series de animación más queridas de todos los tiempos. Y en gran medida, lo consigue.
Qué ocurre en esta segunda temporada
Tras una victoria agridulce en la que salvaron a la Tribu del Agua del Norte de la invasión de la Nación del Fuego, el Avatar Aang, Katara y Sokka se reagrupan y emprenden una misión para convencer al Rey de la Tierra de que les ayude en su batalla contra el Señor del Fuego Ozai.
El destino es Ba Sing Se, la enorme ciudad amurallada que es el corazón del Reino de la Tierra. Los productores ejecutivos Christine Boylan y Jabbar Raisani han adelantado que "no hay guerra en Ba Sing Se" no es solo una frase de la serie animada: es el leitmotiv de toda esta temporada, cargada de política, secretos y alianzas en la sombra.
Cómo lo han condensado todo en siete episodios
Este es el cambio estructural más llamativo. La segunda temporada de "Avatar: La Leyenda de Aang" contará con siete episodios, uno menos que la primera. A primera vista puede parecer una reducción preocupente, especialmente para quienes recuerdan que la segunda temporada de la serie animada tenía veinte capítulos.
La productora ejecutiva Christine Boylan ha explicado que originalmente llegaron a desarrollar material para una temporada más extensa, pero la reducción obligó al equipo creativo a concentrarse en los temas fundamentales de esta etapa del relato. Menos episodios, más densidad. Y en general, funciona.
Ba Sing Se concentra más tramas en menos episodios que en la versión animada, ganando en tensión política. Eliminar los momentos de viaje y condensarlos todos en el escenario de la ciudad es un gran acierto. Así es más sencillo rescatar tramas sin perder tanto tiempo durante la temporada.
La biblioteca de Wan Shi Tong aparece integrada en un contexto diferente al del anime, donde era un episodio del Libro Tierra. Algunos momentos clásicos que los fans esperaban no aparecen de forma literal, pero sus elementos sí están presentes de otras formas.
Toph Beifong: el personaje que cambia todo
La mayor incorporación de la temporada y, probablemente, el personaje más esperado por el fandom desde que se anunció la adaptación. Más de 6.000 candidatas se presentaron para el papel antes de que Miya Cech fuera seleccionada para interpretar a Toph Beifong.
En la animación era un añadido en el ecuador de la historia; aquí, los productores han adelantado su peso narrativo para que sea una pieza central desde el inicio de la temporada, lo que acelera el aprendizaje de Aang en tierra control y cambia el ritmo de toda la trama.
El resultado es uno de los aciertos más claros de la temporada. Miya Cech aporta exactamente la energía directa y sin filtros que hace que Toph funcione: no es el típico personaje ciega inspiracional, es una chica que domina el suelo bajo sus pies mejor que nadie y que lo sabe perfectamente.
Cómo ha evolucionado el live action respecto a la primera temporada
Esta segunda temporada se ha recibido bastante mejor que la primera, que fue una adaptación con buenas intenciones que necesitaba espacio para crecer. Los cambios se notan en varios niveles.
El primero y más visible es la escala visual. Ba Sing Se en imagen real es espectacular, los efectos de tierra control de Toph son de los mejores de la serie hasta ahora y las batallas tienen más peso y más consecuencias que en la primera entrega.
La serie tomó nota de las devoluciones de la primera temporada y realizó distintos cambios, uno de ellos es la apertura: en la serie animada original la encargada de presentar cada episodio era Katara, algo que no estuvo en la versión live action.
Ahora la nueva temporada finalmente tendrá a la joven Maestra Agua encargándose de narrar la apertura. Un detalle pequeño que conecta más con el espíritu del original.
El gran problema: el tiempo que ha pasado
Aquí está la crítica más transparente que hay que hacer. Han pasado dos años y medio desde aquella primera tanda de episodios y el reparto ha crecido, especialmente el Avatar, Gordon Cormier.
Es el problema inevitable de las series con actores jóvenes que tardan mucho en producirse. Aang tiene que parecer un niño y ya no lo parece tanto. La serie lo gestiona, pero no del todo.
El arco de Zuko: de antagonista a personaje del año
El arco de Zuko fue uno de los grandes aciertos de la primera temporada, y en esta segunda se profundiza en su búsqueda de redención como fugitivo de la Nación del Fuego junto a su tío Iroh.
El actor Dallas Liu, que encarna a Zuko, ha dicho que esta temporada es "la carne real de la historia" y que el crecimiento de todos los personajes, incluido el suyo, será evidente. Dallas Liu como Zuko sigue siendo el punto más alto del reparto: cada escena con Paul Sun-Hyung Lee como Iroh tiene una calidez que el anime hacía muy bien y el live action también.
La tercera temporada ya está en camino
La buena noticia para el fandom es que no habrá otra espera de dos años. La posproducción de la temporada final ya estaba en marcha cuando se anunció la fecha del 25 de junio para la segunda.
Netflix no dudó en garantizar su continuidad para poder contar la historia al completo. La tercera temporada adaptará el Libro Fuego y cerrará el arco completo de Aang. El final está garantizado, y eso solo ya es una buena noticia después de lo que le pasó a la película de 2010.
Al final no es perfecta: el paso del tiempo en los actores se nota y la condensación de veinte capítulos en siete inevitablemente deja cosas fuera. Pero es una adaptación que ha aprendido de sus errores y que en esta segunda entrega encuentra su propio ritmo. ¿Ya has visto la segunda temporada o todavía tienes pendiente la primera? 🍿😉