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Música: la medicina del futuro

5 min

Cada vez son más las evidencias científicas de que la música tiene una función medicinal y la tecnología se ha convertido en un gran impulsor para estos hallazgos


Seguro que no es la primera vez que lees que la música cura el alma. Pero, ¿y si te dijésemos que la música también puede curar el cuerpo? Las evidencias científicas del poder curativo de la música son cada vez más potentes y queremos compartirlas contigo.

Propiedades curativas de la música

Según diversos estudios científicos, la música es capaz de reducir crisis epilépticas, mejorar el estado de ánimo, reducir los indicadores de depresión e incluso mantener más en forma la memoria de pacientes con Alzheimer.

Estas propiedades curativas de la música no solo entran en acción cuando un paciente ya está sufriendo una enfermedad, lo cual hace que medir su impacto sea muy complicado: la música es un elemento de prevención de enfermedades que está tan normalizado en nuestro día a día, que determinar cuánto nos ayuda puede parecer una misión imposible. La buena noticia es que no hay efectos secundarios ni sobredosis, son todo ventajas.

La música siempre ha sido curativa

La música es la medicina del futuro por un montón de razones de las cuales la más importante es que, simplemente, la música siempre ha sido curativa. El concepto de musicoterapia tuvo sus pinitos aproximadamente en el año 2.600 antes de Cristo y, desde entonces, no ha hecho más que evolucionar junto a nosotros y plantarse en el día de hoy con la tecnología como aliada.

A pesar de su antigüedad, la idea de la música como elemento con propiedades curativas ha mantenido un bajo perfil en las culturas occidentales por lo menos hasta muy entrado el siglo XX. Y ahora mismo, con las herramientas de análisis neuronal y bioquímico de las que disponemos y aquellas que aún están por llegar, será cada vez más fácil identificar los efectos de la música en nuestra salud.

Musicoterapia: el secreto está en su estructura y tus emociones

El poder sanador de la música podría estar relacionado con su estructura. Esto según algunos experimentos científicos. ¿Y qué quiere decir? Que el uso terapéutico de la música se fundamenta en la elección de melodías cuya eficacia para ciertos fines esté más o menos probada, pero también en los gustos de cada paciente: si a alguien con depresión le flipa Bad Bunny, a lo mejor una buena sesión de trap le puede ayudar más que la mejor sinfonía de Chopin.

Por ejemplo, un estudio en pacientes mayores de 50 años con depresión en Singapur, demostró que su estado de ánimo mejoraba si dedicaban 30 minutos semanales a escuchar su música favorita.

No obstante, hay elementos de la música que han probado guardar relación con el ritmo cardíaco, la presión arterial o la activación de recuerdos placenteros. Teniendo en cuenta que la música se compone, dicho mal y pronto, de ritmo, melodía, compases, armonías, entre otros elementos, las herramientas digitales para componer y editar sonidos son las mejores aliadas para esta función terapéutica, al permitir adaptar las piezas musicales al fin que se persigue.

El efecto Mozart en pacientes de epilepsia

Distintas pruebas del efecto Mozart llevan a pensar que, a pesar de que en la terapia musical casi se puede decir que todo vale, sí que hay ciertas combinaciones que dan lugar a resultados muy positivos y casi predecibles. Por ejemplo, la Sonata en D Mayor, fue probada en pacientes infantiles con epilepsia en Corea del Sur y dejó claro que su escucha puede contribuir a la disminución de la frecuencia e intensidad de los episodios epilépticos.

El poder de cantar para olvidarte del Alzheimer

Muchas personas se cohíben de cantar porque creen que no lo hacen bien. ¡Error! A no ser que te estés presentando a Eurovisión, cantar bien o mal debería darte igual, sobre todo sabiendo que el simple hecho de tararear tus melodías favoritas o intentar repetir la letra de alguna canción que lleves mucho tiempo sin escuchar, puede ayudarte a plantarle cara al Alzheimer y ya de paso aumenta tu autoestima. Así que ya lo sabes: rescata de las profundidades de tu cerebro aquellos temazos de Locomía que te flipaban en secreto y líate a cantar sin vergüenza alguna.

Música en vena: un chute de notas en el hospital

¿Alguna vez te han ingresado en un hospital? A pesar del gran esfuerzo que el personal sanitario hace para que estés bien, no es ni de lejos parecido a estar en casa. Y eso, la sensación de enfermedad, la preocupación y todo lo que implica el hecho de no estar al 100% te hacen estar triste.

La asociación Música en Vena lleva cinco años intentando que las personas que están ingresadas en un hospital se sientan un poquito más a gusto con la música. Y lo han conseguido con más de 2.000 micro conciertos dados por 6.000 músicos para más de 44.000 pacientes.

Música y tecnología: la búsqueda del bienestar

Los últimos años han sido los mejores para el segmento de los wearables. Pulseras de actividad, relojes inteligentes y muchos otros dispositivos han demostrado su pertinencia en el día a día de las personas, especialmente de aquellas que intentan seguir hábitos de vida saludables.

Pues bien, no es casualidad que estos wearables orientados a la práctica deportiva y al cuidado de la salud confíen en el binomio de música y tecnología y estén incorporando funcionalidades que garanticen la disponibilidad permanente de la música, ya sea cargando archivos o sincronizando suscripciones a plataformas de streaming.

Big data para elegir música saludable

Por su parte, empresas como Spotify dedican parte de sus esfuerzos de I+D a la optimización de los datos que recogen de sus usuarios, con miras a ofrecerles la música que más les guste y, sobre todo, que más les ayude: cada vez son más las listas de música para dormir, ejercicios de respiración y ritmos basados en pulsaciones al correr que hacen de esta plataforma de música un poderoso aliado para la salud.

Sintetizadores de música contra el autismo

Las ventajas medicinales de la música no se limitan al hecho de escucharla, sino también a ser capaz de producirla. Y para ello no tienes que saber tocar un instrumento.

El doctor húngaro Janos Kollar ha demostrado el poder un sintetizador de música para ayudar a que niños con autismo se abran al mundo expresándose a través de los sonidos, como una forma progresiva y poco invasiva de conseguir interacciones entre niños autistas y las personas que les rodean.

Muse: melodías para la higiene mental

La prevención siempre es mejor que cualquier tratamiento. Por eso Muse se ha convertido en uno de los regalos estrella de estas navidades y está listo para seguir subiendo en las listas de deseos de personas de todo el mundo. Pero, ¿qué es Muse? Es una diadema inteligente que te ayuda a mantener tu higiene mental a través de la música y la meditación.

Muse detecta tu actividad cerebral y te plantea sonidos y ejercicios capaces de regular tus niveles de estrés.

Sin duda la música es una gran aliada para tu salud. No pierdas la oportunidad de disfrutar de ella de camino a casa o al trabajo o mientras lo das todo en el gym. Y sobre todo, no te olvides de compartir esta información con aquellos que te importan.

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