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Donde dije digo digo Diego: cómo eliminar o recuperar tuits borrados

6 min

Una vez publicado un tuit sabemos que nos hemos equivocado. Se pueden borrar, sí. Pero ojo, también un tercero lo puede recuperar.


¡Qué sencillo es meter la pata por Twitter alguna vez! Un tuit que consideras ingenioso, y realmente lo es pues llega a miles de personas. O bien no era tan ingenioso como creías, pero se saca de contexto y… ¡Plás! Todo el mundo hablando de él.

Eso sin contar cuando explotas y utilizas la red social del pajarito como paño de lágrimas, cuyas lágrimas no se secarán pasen los años que pasen. Porque, claro, piensas que puedes borrar el contenido en un momento dado. Lo que no sabes es que los tuits, por muy borrados que estén, pueden volver de nuevo y explotarnos en toda la cara, en el momento menos indicado.

Cuidado con lo que publicas (también en Twitter)

chico con el smartphone en una estación de tren

“Si tuvierais fotos de todo lo que hice en el instituto, probablemente no habría sido presidente de Estados Unidos”, comentó hace algún tiempo Barack Obama sobre la huella digital. Y es que hay muchos jugadores de fútbol que han visto su carrera truncada por algo que publicaron cuando tenían 15 años, o políticos cuando no ejercían esa labor.

Hay muchos casos, pero también hay otros que lo hicieron como parte de una estrategia de marketing. Fue la propia Taylor Swift la que se “quedó en blanco” y se borró de todas sus redes sociales (¡TODAS!). Borró todo de sus perfiles de Twitter, Instagram y Facebook. Todo. Tanto mensajes, como comentarios y fotografías.

Esto dejó sorprendidos a todos, pero no boquiabiertos al no ser escandaloso después de ver que otros artistas como Selena Gomez, Ed Sheeran y Justin Bieber, entre otros, hubiesen dejado las redes sociales aparcadas durante un tiempo para desconectar de todo lo que se dice en ellas.

Pero el caso de Swift fue el resultado de una campaña de marketing bien orquestada. Seguiría así la estela de The Weeknd o Radiohead, que después de borrar contenidos, inundaron sus redes con imágenes promocionales de sus novedades. Lo hizo con su disco, titulado "Reputation", con el lanzamiento de su primer single "Look What You Made Me Do" ("Mira lo que me haces hacer").

Borrar tuits, ¿el gran error?

tuitear con el móvil

La decisión de borrar tuits suele ser lo primero en lo que caemos cuando sabemos que en el pasado hemos publicado algo que en el presente no nos conviene que se recuerde. Es humano, pues es una de las primeras cosas a la que se dedican algunos cuando su nombre suena para un cargo público, por ejemplo.

En esta carrera de fondo por borrar el pasado también participan usuarios y medios que, a su vez, hacen búsquedas en Twitter de mensajes comprometedores. Una carrera agotadora para buscar el prestigio en el primer caso, y para desprestigiar en el segundo.

En cualquier caso, los expertos coinciden en que mejor no se borre nada. Inma Aguilar, consultora política y asesora de comunicación, lo tiene claro: “No creo que deba borrarlos. Esto contribuye a humanizarlo, a hacerle una persona normal. No hay mínimo que un ministro tenga que cumplir sobre su pasado".

Para bien o para mal, la ciudadanía se ha acostumbrado a los mensajes de políticos en redes sociales, incluso si escandalizan. "Nos hemos acostumbrado a ese estilo", afirma Aguilar.

Por ello, la mejor estrategia es evitar el efecto Streisand, pues al final se populariza en Internet algo que una figura pública buscaba ocultar a toda cosa, como la compra de una mansión en la playa (el caso literal de la cantante Barbra Streisand), unas fotos poco favorecedoras (como le pasó a Beyoncé) o unos tuits poco afortunados.

La política siempre en el punto de mira

La mujer de Badalona que deseaba la violación en grupo a Inés Arrimadas, la tuitera que bromeaba sobre la muerte de Carrero Blanco o el ex youtuber que se quedó con el apelativo Caranchoa son ejemplos de que, en un momento dado, un tuit puede provocar todo un revuelo de grandes dimensiones.

Todos estos casos (y otros muchos) nos recuerdan que hay que cuidar lo que tuiteamos, pues incluso los responsables de RRHH están muy pendientes de la denominada huella digital, es decir, aquel rastro que dejamos en redes sociales y que, de algún modo, puede dar una imagen determinada de nosotros mismos. Todo depende de lo prudente que seamos a la hora de emitir una información, una opinión, publicar una foto o emitir un vídeo. Todo ello dirá quiénes somos y cómo nos comportamos a los demás.

Por lo tanto, el consejo de Iván Guillén Cano, experto en marketing digital, es que «lo ideal es evitar tuitear cualquier cosa que se nos pase por la cabeza. Pero si hemos pecado de hacerlo en algún momento, hay muchas formas de borrar tuits, ninguna de ellas oficial». Es la solución para eliminar todo rastro de polémica de tus redes sociales.

Recordemos que Twitter permite borrar mensajes uno a uno, pero no en bloque. Por ello hay herramientas específicas (y externas a la red social) tales como:

  • TwitWipe: si quieres desaparecer es tu opción. Elimina todos los tuits de tu cuenta, de una vez.

  • Twitter Archive Eraser: un paso más que el anterior, pues además de eliminar nuestros tuits, también borra nuestros mensajes directos, retuits y mensajes que hayamos marcado como favoritos. Toda nuestra actividad desaparece.

  • Tweetdelete y TweetDeleter: en ambos casos podemos eliminar regularmente todos los tuits que tengan más de cierta antigüedad. Es cuestión de ver la funcionalidad de cada uno para ver si se adapta a nuestras necesidades.

  • Tweeteraser: la clave aquí está en los filtros, pues podemos eliminar por ejemplo todos los tuits entre ciertas fechas y que tengan alguna palabra clave en común. Ideal para desaparecer de ciertas búsquedas con hashtags que no queremos que nos asocien

Todo lo que hay en la web se queda en la web

teclear en un ordenador portatil

Hay una máxima que conviene que no olvidemos nunca. Y es que todo lo que publicamos en internet se queda grabado aunque tratemos de eliminarlo. Sitios como la caché de Google Search o Archive.org almacenan versiones antiguas de perfiles sociales, de modo que es posible localizar un tuit que ha sido eliminado. Eso sin contar las capturas de pantalla, claro.

Pero vayamos a la otra versión. Queremos recuperar tuits borrados. Es obvio que la caché de Google está presente. Se podría decir que es la forma que tiene Google de rastrear nuestra web en un periodo de tiempo y va guardando una copia de seguridad de esta página web en sus servidores. Algo parecido hace Wayback Machine, que es un servicio y una base de datos que contiene copias de una gran cantidad de páginas o sitios de Internet.

Si hablamos específicamente de recuperar tuits, existen múltiples herramientas y páginas que nos permiten recuperar aquellos que han sido eliminados (ya sean de nuestra propia cuenta o de perfiles de terceros). Pongamos un par de ejemplos:

  • SnapBird. Esta herramienta online nos permite recuperar tweets eliminados de otros perfiles de Twitter así como del perfil propio. Eso sí, podemos revisar publicaciones, favoritos y menciones.

  • Politwoops. Específicamente, esta herramienta sirve para recuperar tuits eliminados de políticos. Nos permite buscar perfiles de forma individual, o contenido clasificado por hashtag. Del mismo modo podemos leer tuits borrados de políticos de varias partes del mundo, sin necesidad de buscar nada.

En cualquier caso, lo mejor no es borrar como hemos visto. El mensaje borrado sobrevive, ya sea en forma de pantallazos, capturas, en la caché de Google o a través de apps concretas. Quizás es mejor asumir el error y no ocultarse, porque el borrado, muchas veces, tiene incluso más repercusión si cabe.

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