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¿Existen las fobias tecnológicas? Aquí tienes algunas que quizás sufras

6 min

Fobia a los ordenadores, a los selfies, a quedarse sin batería… Estas son algunas de las fobias y síndromes que la innovación tecnológica ha traído consigo.


Vivimos en un mundo en constante transformación digital. Lo que ayer era un libro, hoy es un Kindle; lo que ayer era un interruptor, radio y lista de la compra, hoy es Alexa. Lo que ayer fue un albúm de fotos, hoy es Instagram; lo que ayer fue un teléfono, hoy es nuestro asistente personal e inseparable objeto tecnológico.

Para muchos, esta constante evolución hacia un mundo cada vez más tecnológico, es sinónimo de vértigos y miedos. A día de hoy, existen fobias asociadas a la tecnología que, si echamos la vista atrás, hace 30 años, no existían ni pensábamos en su posible existencia.

Pero, ¿qué es una fobia? Una fobia es un trastorno de salud emocional o psíquico que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas. También, una fobia puede ser odio o rechazo hacia algo.

Aunque, en ocasiones, una fobia se interpreta como el miedo a algo, miedo y fobia no son lo mismo. La sensación de miedo viene de una emoción primaria que aparece cuando se percibe un peligro y es una emoción controlable. Sin embargo, una fobia se da hacia un objeto o situación concreta, sin percepción aparente de un peligro e incontrolable, ya que la persona piensa que es superior a él.

Así pues, existen fobias más comunes como la claustrofobia (fobia a lugares cerrados), aerofobia (fobia a volar), acrofobia (fobia a las alturas), escotofobia (fobia a la oscuridad), colurofobia (fobia a los payasos), cinofobia (fobia a los perros), aracnofobia (miedo a las arañas)… Y fobias más extrañas como xantofobia (fobia al color amarillo), hexakosioihexekontahexabofia (miedo al número 666), crematofobia (miedo al dinero), somnifobia (miedo a dormir), turofobia (miedo al queso)…

El sector techie y el mundo de las redes sociales no se quedan indiferentes a estas fobias irracionales. Retterofobia, selfiefobia, whatasppitis, Ciberfobia… Son algunas de estas fobias tecnológicas que se incluyen en esta lista.

Retterofobia

Muchos de los aquí presentes conocerán la obsesión de La Vecina Rubia por la escritura correcta, las continuas consultas a la RAE y el Conejito Ortográfico. Esta obsesión, cuando se transforma en una fobia a enviar mensajes de texto vía mensajería instantánea como WhatsApp o vía SMS con erratas o faltas de ortografía, se llama retterofobia.

tuit
Twitter @lavecinarubia

Las personas que padecen retterofobia sienten angustia y miedo al enviar un mensaje con algún error ortográfico, sea una tilde, un signo de puntuación o una palabra mal escrita.

¿La peor pesadilla de las personas que sufren retterofobia? La moda de acortar las palabras por el lenguaje SMS.

Selfiefobia

La selfiefobie es una de las fobias que han nacido de la mano de las redes sociales y el comúnmente llamado postureo. El selfie es la técnica de autofotografiarse con una cámara o Smartphone. ¿Quién no se ha realizado un selfie antes de salir de casa? Al espejo del baño, al espejo del ascensor, con morritos, en contrapicado, sonriendo, mirando a un lado…

Con el auge de esta técnica hay personas que padecen selfiefobia, que es el miedo irracional a realizarse una autofoto. A veces, esta fobia viene acompañada de la creencia de no ser fotogénicos o falta de autoestima.

Ciberfobia

La ciberfobia es el rechazo irracional o el miedo que algunas personas sienten hacia una herramienta casi indispensable en muchos trabajos: los ordenadores. Esta fobia impide a las personas que la sufren de desarrollar cualquier tipo de actividad, laboral o de ocio, mediante la ayuda de un ordenador.

El simple hecho de estar cerca de uno les conduce al nerviosismo, ansiedad y miedo irracional.

Cibercondría

La cibercondría es la transformación digital de la hipocondría. Es decir, una persona hipocondríaca, aquella que siente que padece cualquier enfermedad, síntoma o malestar que haya escuchado o sea posible padecer, es muy probable que acabe padeciendo cibercondría.

La cibercondría consiste en la búsqueda mediante Internet de síntomas de una enfermedad o trastorno que puede llevar a una persona hipocondríaca a un estado de ansiedad.

Todos hemos buscado alguna vez que puede ser un dolor de barriga y hemos acabado asustados por las mil cosas que podríamos estar sufriendo en ese preciso momento. ¿Recomendación? Acudir siempre a un médico.

Phubbing

Aunque es una palabra que aún no ha sido aceptada por la RAE, es una práctica comúnmente extendida y, a menudo, aceptada socialmente.

El phubbing consiste en ignorar a una o varias personas por el hecho de estar utilizando un aparato electrónico: teléfono móvil, Tablet, ordenador… La concentración que requiere del uso de uno de estos elementos hace que nos olvidemos del entorno en el que estamos y, por ende, olvidar a las personas con la que estábamos.

Una técnica para evitar el phubbing en una reunión con amigos es apilar todos los teléfonos móviles de cada uno de los invitados en el centro de la mesa. El primero que tenga que coger su móvil, sea cual sea la razón, paga una ronda o la cena.

Nomofobia

La nomofobia es la fobia por olvidar el teléfono móvil, que este se quede sin batería o perder la conexión con la red que nos permite estar conectados. El término nomofobia viene del inglés y significa “no-mobile-phone phobia”.

Este miedo irracional está asociado a quedarse aislado del mundo y estar incomunicado con familiares, amigos y relaciones laborales. El deseo de “desconectar” es impensable para personas que padecen nomofobia, ya que les conduce a crisis de ansiedad y estrés.

Un estudio llevado a cabo en Reino Unido en 2011 explicó que los niveles de estrés de una persona con nomofobia son equiparables a los nervios que se tienen el día antes de una boda.

Telefonofobia

La fobia contraria a la nomofobia es la telefonofobia, fobia a los teléfonos fijos y móviles, y que, por tanto, este miedo les impide utilizarlos.

Aunque creamos que no es posible vivir sin Smartphone, existen personas que sienten rechazo o miedo irracional a estos pequeños aparatos que nos acompañan cada hora del día, día tras día.

Whatsappitis

¿Alguna vez has sentido dolor o un tirón en el dedo pulgar sin haber realizado previamente un esfuerzo deportivo o en el trabajo? Si la respuesta es afirmativa, es posible que tu cuerpo te esté dando señales de principios de Whatsappitis.

Esta patología física se localiza en dedos, muñecas y cuello por el continuo uso del télefono móvil. Es más común sufrirla en el dedo pulgar porque es el dedo que más utilizamos a la hora de desarrollar funciones con nuestro Smartphone.

Para evitar sufrir Whatsappitis, los expertos recomiendan moderar el uso del teléfono móvil, llamar en lugar de chatear, utilizar lápices para dispositivos táctiles y alternar el pulgar con otros dedos.

Vibranxiety

Vibranxiety, también conocido como ‘síndrome de la vibración fantasma’, es una de las señales más clara de la dependencia del ser humano con su teléfono móvil. Aunque este síndrome no es una fobia, da miedo.

Nuestro cerebro envía señales falsas a nuestro sistema para decirnos que el teléfono móvil está vibrando. Esto se debe a que el cuerpo se acostumbra al uso del Smartphone de manera continua y lo asume como un miembro del cuerpo más. De esta forma, el cerebro se asegura de que el teléfono sigue ahí y que estamos conectados.

Es un acto reflejo parecido al síndrome del miembro fantasma que sufren aquellas personas a las que se les ha amputado un miembro, pero lo siguen sintiendo.

Desconectar para volver a conectar con nosotros mismos y perder el miedo a socializar es la tarea pendiente de nuestra sociedad hiperconectada y sumida en un mundo de nuevas tecnologías y constante evolución digital.

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