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¿Sabes reciclar? ¿A qué contenedor van las bombillas? NO es el verde

6 min

Cada persona producimos más de 483 kilos de residuos al año. El proceso de reciclaje es muy importante para no acabar con los recursos naturales del planeta. ¿Te sumas al reto?


Desde pequeños, nos inculcan cuánto es necesario reciclar los cientos de residuos que generamos diariamente. En España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística del 2017, cada persona tiró a la basura 483,9 kilogramos de residuos al año. De estos, solo 91,1 kilogramos eran residuos debidamente separados para proceder al proceso de reciclaje.

En datos generales, España generó y tiró alrededor de 23 millones de toneladas de residuos y, de estos, sólo un 18,7% eran residuos separados.

La pregunta es: si todos conocemos la teoría de cómo reciclar, ¿por qué no lo llevamos a cabo?

Reciclar significa convertir residuos ya utilizados en nuevos productos o materia prima para su posterior utilización. De esta forma, damos una segunda oportunidad a los materiales que ya hemos utilizado, reutilizándolos, y no generamos más residuos contaminantes para nuestro planeta.

Por ejemplo, con el plástico de las botellas se pueden producir prendas de ropa, con el papel usado se puede generar más papel sin utilizar, con los tetrabriks usados se pueden generar cajas de zapatos…

El primer paso para poder reciclar una parte de los residuos que generamos es la recuperación, recogida y separación de los materiales que después pasarán a las plantas de separación y procesado. Este primer paso es nuestra labor como ciudadanos y habitantes del planeta.

La pereza de tener que pensar dónde va cada residuo que generamos, la falta de espacio para instalar diferentes cubos de basura en casa o la falta de contenedores de reciclaje cerca del domicilio son algunas de las razones en las que nos refugiamos para no separar nuestra basura.

¿Qué podemos reciclar?

Para poder separar nuestros residuos y que estos puedan ser reciclados, debemos conocer qué residuos van en cada contenedor. ¡Vamos con un pequeño resumen!

Contenedor amarillo: plástico, latas y tetrabriks

El plástico tarda 700 años en degradarse. Por ello, es uno de los materiales a los que tenemos que prestar más atención al separar en casa.

Al contenedor amarillo irán las botellas de plástico, los botes de detergente, las bolsas de aperitivos, tarrinas de yogures o natillas, tetrabriks, latas de conserva o refrescos, envases de productos…

Contenedor azul: papel y cartón

El contenedor azul es el que recoge toda clase de productos derivados del papel y cartón: revistas, periódicos, cajas de cereales, cuadernos, libros, cajetillas de tabaco vacías… Si tenemos un residuo que contiene una parte de cartón y otra de plástico, debemos separar cada parte. Por ejemplo, las cajas de cereales que dentro llevan una bolsa de plástico con el producto. La caja irá al contenedor azul y la bolsa al contenedor amarillo.

Contenedor verde: vidrio

El contenedor verde que, normalmente, presenta forma de iglú sirve para depositar los residuos de vidrio como botellas, frascos de perfume, botes de alimentos (mermeladas, conservas…).

El contenedor verde NO sirve para recoger cristal. Es un error bastante común entre la población. Los vasos, copas, vajilla, cristales planos como los espejos… NO se depositan al contenedor verde, sino al contenedor de residuos orgánicos.

Contenedor marrón: residuos orgánicos

Aunque no todas las Comunidades Autónomas cuentan con este contenedor marrón, es un contenedor que subdivide los residuos del tradicional contendor gris.

Los restos orgánicos son todos aquellos que podrían utilizarse para generar compost, fertilizantes o generar energía. En el contendor marrón irían los restos de alimentos, pieles de frutas, huevos, posos de café, servilletas usadas, plantas…

Contendor gris: restos

Este contenedor recoge todos aquellos residuos que no se pueden reciclar y que no pueden ir en el resto de los contenedores que ya hemos mencionado. Pañales, colillas, pelo, arena para mascotas, compresas, objetos cerámicos…

Punto limpio

Los puntos limpios son lugares de grandes dimensiones donde se encuentran infinidad de tipos de residuos y donde podemos depositar residuos que no irían en ninguno de los contenedores previamente descritos por sus dimensiones o por su peligrosidad.

En los puntos limpios, podríamos depositar electrodomésticos, pilas, muebles, ropa y calzado, aceite, neumáticos, los juguetes rotos, aparatos electrónicos

¿Dónde van las bombillas?

Las bombillas son uno de los residuos que más confusión nos generan. ¿Irán al contenedor verde con el vidrio? La respuesta es NO.

Además del vidrio, las bombillas están compuestas por otros materiales, como el mercurio. Es decir, deben separarse sus componentes antes de tratarse y reciclar. Por ello, las bombillas las depositaremos en el punto limpio y, allí, sabrán cómo tratarlas.

¿Dónde van las colillas de cigarros?

Las colillas de los cigarros están compuestas por acetato de celulosa y tardan en degradarse entre uno y diez años. Por ello, es importante no arrojar al suelo este residuo.

“Al año, se llegan a lanzar 4,5 billones de colillas, de las cuales gran parte acaban en los océanos, ya que son arrastradas por el agua a través de las alcantarillas o la lluvia. Solo hace falta una colilla para contaminar entre 8 y 10 litros de agua”, afirman desde la web de Ecoembes.

Las colillas no son residuos reciclables y, por tanto, debemos tirarlas al contenedor gris de los restos.

¿Dónde van los tapones de las botellas?

Los tapones de plástico o de corcho sintético van al contenedor amarillo, el contendor del plástico, pero existen iniciativas solidarias de recogida de tapones de plástico para su reciclaje.

Muchas asociaciones como, por ejemplo, la Fundación SEUR, tienen puntos de recogida de estos tapones y tapas de plástico. Gracias a la recogida masiva de estos tapones, ayudan a financiar tratamientos médicos y ortopédicos para personas que lo necesitan.

¿Dónde van los fármacos caducados?

Los residuos procedentes de fármacos caducados deben tratarse de forma especial, ya que pueden dañar el medioambiente. Por ello, estos residuos los debemos llevar al Punto SIGRE de las farmacias. No solo el medicamento en sí, sino también el envoltorio, cápsula, cajas…

¿Dónde van los sobres con ventana o acolchados?

Los sobres con ventana están compuestos por papel y celofán. Por ello, debemos separar estos dos elementos y, así, proceder a tirar el papel al contendor azul y el celofán al contenedor amarillo.

Para proceder al reciclaje de los sobres acolchados tendríamos que realizar un proceso similar: separar el papel y el plástico y tirar cada elemento al contenedor al que corresponde.

¿Dónde van las cápsulas del café?

Los posos del café van al contenedor naranja, ya que son restos orgánicos y se pueden utilizar para generar compost. Pero ¿y las cápsulas del café? No, no van al contenedor amarillo.

Las cápsulas de café están compuestas por plástico, aluminio y, en el interior, el café. Por ello, al ser un residuo con diferentes materiales, debemos llevarlas al punto limpio.

¿Dónde van los guantes y mascarillas?

Ante la crisis por el Covid-19 y el uso de guantes y mascarillas por la población, el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha lanzado veredicto sobre cómo debemos tirar estos elementos a la basura.

En caso de ser guantes y mascarillas utilizados por una persona infectada, irán en el interior de una primera bolsa, que se meterá en una segunda bolsa y, finalmente, en una tercera. Después, lo tiraremos al contendor de restos, el gris.

En caso de ser mascarillas utilizadas por personas no infectadas, haremos una separación habitual por materiales: las partes plásticas al amarillo, las partes de papel al azul…

Los guantes, sean del material que sean, siempre irán al contenedor gris de restos.

¿Qué pasaría si dejamos de reciclar?

Con la crisis mundial causada por el Covid-19, el planeta está respirando. Esta es una de las pocas consecuencias positivas de que más de la mitad de la población mundial esté en casa.

El Satélite Sentinel-5P, del programa Copernicus de la Unión Europea, ha recogido imágenes que demuestran que los niveles de polución desde el 13 de marzo al 13 de abril han caído un 50% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Si dejásemos de reciclar, las consecuencias para el planeta serían muy graves. Entre ellas, estarían el aumento de residuos y la falta de espacio para almacenarlos, desaparición de los recursos naturales como el agua o la energía eléctrica, aumento de la contaminación por la producción masiva de productos y material, deforestación de bosques, contaminación del agua y espacios naturales con residuos…

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