Resultados

No hemos encontrado ningún artículo relacionado :(

BLOYGO > Guías y tutoriales

No tires tus aparatos electrónicos: ¡Recíclalos!

9 min

¿Vuestro smartphone se ha quedado antiguo y no sabéis qué hacer con él? Os damos algunas ideas para darle una vida mejor a vuestros aparatos electrónicos.


La gran cantidad de aparatos tecnológicos que utilizamos hoy en día supone, a su vez, la generación de muchos residuos, tanto derivados del proceso de producción como al fin de su vida útil. No obstante, con este artículo lo que pretendemos es que te conciencies sobre cómo puedes aprovechar esa basura tecnológica y reciclarla o reutilizarla, evitando así que sea un excedente tóxico para La Tierra.

Puede parecer obvio, pero los aparatos electrónicos generan residuos, llamados RAEE, y proceden tanto de hogares particulares como de otros usos, como los profesionales. Vengan de donde vengan, estos residuos están en continuo crecimiento ya que, cuando un móvil se nos queda obsoleto, lo sustituimos por otro, por lo que reciclarlos se convierte en algo éticamente imprescindible.

Además, puede que contengan materiales peligrosos como plomo o mercurio, y normalmente están fabricados con materiales caros y valiosos, otro motivo para no tirar los aparatos electrónicos y decidirse por reciclarlos.

Ahora bien... ni tirarlos significa meterlos al primer contenedor que veamos, ni reciclarlos significa llevarlos a cualquier parte, ni reutilizarlos pasa por descuartizarlos a lo loco. ¿Sabes por qué es necesario tener especial cuidado con los RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos)? Los metales y materiales que componen los aparatos informáticos y tecnológicos resultan considerablemente tóxicos para la salud humana y la de nuestros ecosistemas. Por ende, una duda que suele surgir al respecto es, precisamente, qué podemos hacer con esos aparatos que ya no utilizamos, dónde podemos tirarlos o qué debemos hacer con ellos para no perjudicar al medio ambiente.

Detalle

Qué se considera como RAEE

Es cierto que los humanos generamos una gran cantidad de residuos de todo tipo, pero también lo es que uno de los más contaminantes más dañinos es el grupo de la llamada basura tecnológica. En este grupo podemos encontrar todos los aparatos tanto eléctricos como electrónicos que la mayoría de nosotros tenemos en casa y han quedado en desuso u obsoletos.

Entre ellos se encuentran los tan utilizados teléfonos móviles o smartphones, los ordenadores o las consolas de videojuegos. Pero también encontramos, dentro de este grupo, aquellos otros que han tenido que utilizar la electricidad para su funcionamiento, como son el frigorífico, el secador, juguetes electrónicos o cualquier aparato que haya funcionado con baterías o a través de la toma eléctrica.

De este modo, por aparatos electrónicos, entendemos todo objeto que necesita corriente eléctrica para funcionar, pero con una tensión de no más de 1.000V en corriente alterna, y 1.500V en continua.

Cómo nos afecta la basura tecnológica

El problema que generan este tipo de residuos está relacionado, como se dijo, con la presencia de metales pesados en su composición. Así, el plomo, el mercurio, el cadmio o el cromo, entre otros, son los más utilizados y son extremadamente peligrosos. Una toxicidad producida por estos puede derivar en considerables perjuicios cardiovasculares, del sistema nervioso o respiratorios, por no hablar de cómo podría afectar a órganos como los riñones o al aparato reproductivo de manera permanente.

Estos elementos, liberados en el medio ambiente, son perjudiciales sin importar de qué manera sean tratados. Si son quemados, se produce un humo tóxico y la contaminación se transmite a través del aire; mientras que si son depositados en tierra o mar se convierten en un verdadero problema en esa zona, llegando a ser vertederos tecnológicos.

Entonces... ¿Dónde reciclar residuos electrónicos?

La buena noticia en relación a qué hacer con la chatarra informática es que es el propio usuario consumidor el que puede revertir el efecto negativo del uso de la misma. Pero para ello tienes que seguir unas pautas. Es fundamental que no acumules basura tecnológica, es decir, comienza por reducir la cantidad de aparatos que posees y, cuando lo hagas, no te olvides de gestionarla de manera adecuada.

Obsolescencia programada, lo primero a considerar

Te preguntarás que cómo es que el usuario es el que tiene el poder en este tipo de reciclaje. No olvidemos que la obsolescencia de los aparatos tecnológicos se produce por dos motivos muy diferenciados. Por un lado, viene programada desde fábrica, es decir, son los propios fabricantes los que establecen la fecha de caducidad del dispositivo creando de este modo la necesidad de comprar uno nuevo cuando se estropee o viene dada por la desactualización del antiguo.

Sin embargo, por otro lado, está en manos del usuario determinar cuándo quiere cambiar sus aparatos por unos más nuevos. De ahí la responsabilidad que adquiere el consumidor de no cambiar su dispositivo por uno más moderno y novedoso, sino hacerlo cuando realmente lo necesite.

Separar y reciclar basura tecnológica

Si reciclamos correctamente los aparatos electrónicos que se nos han quedado obsoletos o que directamente ya no usamos en casa estaremos contribuyendo a que sean recogidos y luego separados de manera que puedan ser tratados y reciclados.

Para ello, debemos hacerlo sobre todo no tirándolos a los contenedores de restos de residuos. La llamada ‘basura electrónica’ se puede reciclar de manera fácil y cómoda en estos puntos de reciclaje (instalaciones municipales) y tiendas específicas que quieran llevar a cabo una gestión ambiental responsable.

Qué es la basura electrónica

La llamada ‘basura electrónica’ no deja de crecer. Imaginad la cantidad de ordenadores, televisores, móviles o frigoríficos que se tiran al año. Todos estos aparatos electrónicos son los que llamamos ‘basura electrónica’, y gran parte de ellos acaban en países de África, en cuyo continente se acumula gran parte de los residuos que se generan en Europa.

basura electronica

Para que os hagáis una idea, según las Naciones Unidas, cada español genera una media de 20 kilos de ‘basura electrónica’ al año. Una cifra descomunal, más teniendo en cuenta que es un 17% más que hace cuatro años. Por eso, hacer un uso responsable de los residuos electrónicos que generamos es más importante que nunca.

Cómo reciclar la basura electrónica

200 rascacielos del Empire State. Ese es el equivalente a la cantidad de ‘basura electrónica’ que se acumula en un año en el mundo. Más concretamente, más de 65 millones de toneladas de televisores, frigoríficos, pantallas, tablets, y máquinas similares. Una cantidad bestial que se puede reducir si la reciclamos y sabemos cómo hacerlo.

Reducir el consumo de aparatos electrónicos

Lo primero que debemos hacer, apuntan los expertos, es reducir el consumo de aparatos electrónicos. Está claro que algunos son prácticamente imprescindibles en nuestra vida cotidiana, como es el caso de las neveras o los frigoríficos, pero tenemos una manera de consumir los aparatos electrónicos que no favorece en nada a que se genere menos ‘basura electrónica’.

Es imprescindible ser consciente de qué necesitamos realmente y de qué podemos prescindir, así que reducir el consumo es una medida preventiva básica.

Reutilizar aparatos electrónicos

Por otro lado, hay que potenciar la reutilización de aparatos electrónicos. Amigos, parejas o familiares pueden usar los aparatos que no usamos y que están en perfecto estado. O incluso podemos tunear nuestros aparatos antiguos para darles un nuevo uso.

modems

Así pues, como veremos a continuación, venderlos a través de plataformas legales para ello también es una buena idea, todo sea para dar una segunda vida a nuestros aparatos electrónicos y no contribuir a que se generen más residuos.

No compres, arregla

Otra manera muy sencilla de reducir la contaminación tecnológica es arreglando los equipos cuando estos se estropean, en vez de comprando unos nuevos. No siempre es más rentable arreglar uno viejo que comprar uno nuevo, sin embargo, es cierto que a los fabricantes les interesa más. Para ello, resulta muy eficaz la compra de chatarra electrónica; puedes aprovechar piezas de otros aparatos que se encuentran en buenas condiciones y seguro que te sale mucho más económico.

Recicla, siempre que puedas, recicla

Y para acabar, otro de los aspectos a tener en cuenta es el reciclaje. Para bien o para mal (ese es otro tema a discutir), muchos aparatos electrónicos están programados para “morir”. Es la llamada ‘obsolescencia programada’, o el fin de la vida útil de un producto determinada por la propia empresa fabricante. Así que cuando una impresora o una nevera ya no funciona y sabemos que no se puede arreglar, hay que reciclarlo.

¿Cómo? De entrada, se puede entregar a la tienda en la que compraremos uno nuevo, si es que se quiere comprar otro, claro. Muchas tiendas los aceptan sin problemas, así que no tengáis miedo a preguntarlo.

Y por otro lado, podéis acercaros a alguno de los puntos que os hemos explicado anteriormente y entregar los RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos). Es la mejor forma de reciclar aparatos electrónicos y participar de un mundo menos contaminante.

Compra y vende aparatos tecnológicos de segunda mano

Antes hemos citado el concepto de ‘obsolescencia programada’. Las empresas fabricantes de aparatos electrónicos ponen fecha de caducidad a las neveras o lavadoras con el fin de que, obviamente, compremos otro aparato nuevo y consumamos sus productos. Ante esto, ¿qué podemos hacer? Los aparatos que no usamos se acumulan, así que una gran opción es venderlos.

Si lo que necesitas es comprar, en mercados tecnológicos de segunda mano puedes encontrar prácticamente de todo, a un precio más reducido y de una buena calidad. De hecho, los aparatos tecnológicos como los ordenadores suelen ser reacondicionados, es decir, puestos a punto y preparados para ser vendidos, por lo que quedan prácticamente como nuevos. Por otro lado, también puedes informarte de dónde vender chatarra electrónica y de este modo te asegurarás que el comprador la reutilizará y le dará una nueva vida a esa pieza.

Es posible que cuando penséis en vender vuestros aparatos electrónicos os venga a la cabeza Wallapop o Ebay, pero además de estas dos opciones hay alguna más que debéis tener en cuenta si queréis dar un segundo uso (en otras manos) a los aparatos electrónicos que habéis disfrutado.

Ebay

Ebay es la plataforma líder en venta de artículos de segunda mano y subastas. Los datos son reveladores: se vende un iPhone cada segundo, así que viendo el volumen de transacciones que hay en eBay, poco puede preocuparos.

ebay

Ebay es seguro, fácil de usar y como explican a la BBC desde la empresa de compraventa en la plataforma Stuff U Sell , “hemos hecho poco menos de 200.000 transacciones y tan solo puedo recordar un puñado de estafas".

Wallapop

¿Quién no ha vendido algo en Wallapop? Esta aplicación (creada por españoles, por cierto) lo ha petado tanto, que en 2015 fue la empresa con mayores ingresos de España.

wallapop

A diferencia de Ebay, esta aplicación no interfiere entre el comprador y el vendedor sino que simplemente los pone en contacto. Así de sencillo. En Wallapop es fácil vender aparatos electrónicos y además, por un módico precio, también te ofrecen transporte, así que es una muy buena opción para que vuestra casa no se convierta en un cementerio televisores, tablets y otros aparatos.

Amazon y Apple

Amazon y Apple también ofrecen la posibilidad de vender aparatos electrónicos usados. En el caso de Amazon, se os dará una tarjeta regalo para que podáis comprar un nuevo producto. A los productos de segunda mano, Amazon los llama “productos reacondicionados”, y son una buena alternativa si queréis seguir comprando en Amazon y sacaros de encima un aparato electrónico que no usáis.

amazon

En el caso de Apple, podéis vender de nuevo a Apple un aparato que hayáis comprado en su tienda o a través de Apple Store. Si tenéis un iPhone antiguo, un iPad u otro dispositivo, la empresa se encargará de tasarlo y de daros una tarjeta regalo para vuestro próximo producto.

Apple

Ahora ya sabéis qué debéis hacer cuando, por las razones que sean, un aparato electrónico deja de hacer la función deseada. Recordad que antes de actuar mal tirándolo a la basura, hay muchas maneras de hacer que vuestro aparato electrónico termine su vida de forma sostenible, o alguien siga usándolo y disfrutándolo como habéis hecho vosotros.

¿TE GUSTAMOS?
¡SÍGUENOS!