¿Te imaginas descubrir que algunas de tus escenas favoritas de una serie nunca sucedieron? Las series basadas en hechos reales tienen algo especial: nos permiten conocer historias increíbles, desde crímenes que conmocionaron al mundo hasta secretos de la realeza o grandes desastres históricos. Sin embargo, hay muchos detalles que la ficción cambió para hacer que estas historias resultaran más emocionantes, por lo que no todo lo que aparece en pantalla sucedió tal y como lo vemos.
Hoy repasamos varias series basadas en hechos reales y las diferencias más curiosas entre la ficción y la historia. ¡Puede que alguna te sorprenda!
The Crown (Netflix)
La vida de la familia real británica ha dado muchísimo contenido y The Crown es una de las mejores pruebas de ello. La serie de Netflix recorre el reinado de Isabel II desde su llegada al trono en 1952 hasta los últimos años de su vida, mostrando acontecimientos históricos conflictos familiares y algunos de los episodios más conocidos de la monarquía.
Aunque gran parte de su historia está documentada, la producción también se toma bastantes licencias creativas. Una de las más llamativas aparece en la quinta temporada, cuando el entonces príncipe Carlos mantiene una reunión secreta con el primer ministro John Major para intentar conseguir que la reina abdique y ceda el trono a su hijo.
¿El problema? Esa conversación nunca tuvo lugar. El propio John Major desmintió públicamente la escena y aseguró que jamás había hablado con Carlos sobre una posible abdicación de Isabel II.
El caso Asunta (Netflix)
Si hablamos de crímenes que marcaron la historia reciente de España, es imposible no mencionar el caso de Asunta Basterra. En 2013, la niña de 12 años fue encontrada sin vida en una pista forestal de Teo, cerca de Santiago de Compostela. Sus padres adoptivos, Rosario Porto y Alfonso Basterra, fueron detenidos y posteriormente condenados por su asesinato.
Si hablamos de crímenes que marcaron la historia reciente de España, es imposible no mencionar el caso de Asunta Basterra. En 2013, la niña de 12 años fue encontrada sin vida en una pista forestal de Teo, cerca de Santiago de Compostela. Sus padres adoptivos, Rosario Porto y Alfonso Basterra, fueron detenidos y posteriormente condenados por su asesinato.
Netflix llevó esta historia a la pantalla en 2024 con El caso Asunta, una miniserie protagonizada por Candela Peña y Tristán Ulloa que reconstruye la investigación policial y judicial, además de la vida familiar de sus protagonistas.
Pero ¿sabías que algunos de los personajes que aparecen en ella nunca existieron?
Uno de los cambios más importantes está en el equipo policial. En la serie, dos guardias civiles concentran gran parte de la investigación, cuando en el caso real participaron hasta siete agentes. También se inventaron sus nombres y se desarrollaron sus vidas personales con el fin de darle más juego a la trama de la serie.
Chernobyl (HBO Max / Prime Video)
El 26 de abril de 1986, una explosión en el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil provocó uno de los mayores desastres nucleares de la historia. La tragedia afectó a miles de personas y dejó consecuencias medioambientales y sanitarias que todavía se estudian hoy.
Este acontecimiento es el protagonista de Chernobyl, la miniserie de HBO que reconstruye los momentos previos y posteriores al accidente, así como los intentos de las autoridades soviéticas por controlar sus consecuencias.
Aunque está considerada una producción bastante fiel a los acontecimientos históricos, tiene un cambio importante: Ulana Khomyuk, la científica interpretada por Emily Watson nunca existió.
En realidad, este personaje es una combinación ficticia de los numerosos científicos que participaron en la investigación del accidente. Los creadores decidieron reunir su trabajo en una sola protagonista para que resultara más sencillo seguir la historia.
Además, el juicio que aparece al final de la serie tampoco reproduce exactamente el proceso real. Algunas intervenciones y conversaciones se recrearon para explicar al espectador las causas técnicas del desastre.
Dahmer-Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer (Netflix)
Jeffrey Dahmer fue uno de los asesinos en serie más conocidos de Estados Unidos. Entre 1978 y 1991 asesinó a 17 hombres y adolescentes, y su historia volvió a generar una enorme repercusión con el estreno de Dahmer-Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer, protagonizada por Evan Peters.
La producción de Netflix repasa sus crímenes, la investigación policial y las numerosas ocasiones en las que sus vecinos alertaron a las autoridades sin conseguir que actuaran a tiempo.
Uno de los personajes más importantes es Glenda Cleveland, interpretada por Niecy Nash, una mujer que sospechaba que algo extraño sucedía en el apartamento del asesino y que intentó avisar a la policía en varias ocasiones.
Sin embargo, en realidad Glenda no vivía en el mismo edificio que Dahmer, sino en uno situado justo al lado.
También se dramatiza su intervención en el caso de Konerak Sinthasomphone, uno de los jóvenes que consiguió escapar del apartamento de Dahmer y terminó siendo devuelto por la policía al asesino. En realidad, quienes encontraron al chico aquella noche fueron la hija y la sobrina de Glenda.
Inventando a Anna (Netflix)
¿Y si te dijéramos que puedes hacerte pasar por una heredera millonaria sin tener realmente ni un euro? Eso es precisamente lo que hizo Anna Sorokin, más conocida como Anna Delvey, una joven que consiguió introducirse en los círculos más exclusivos de Nueva York fingiendo ser una rica heredera alemana.
Su historia inspiró Inventando a Anna, la serie de Netflix protagonizada por Julia Garner, que cuenta cómo consiguió engañar a bancos, hoteles y personas de la alta sociedad antes de ser descubierta.
Sin embargo, no solo la historia de Anna tiene partes inventadas. La periodista que investiga su caso también fue modificada para la ficción.
El personaje de Vivian Kent, interpretado por Anna Chlumsky, está inspirado en Jessica Pressler, la periodista real que publicó el reportaje que destapó la historia de Anna. Su nombre y el de la revista en la que trabaja se cambiaron, y algunas situaciones de su vida profesional se dramatizaron.
Por ejemplo, la serie muestra cómo sus superiores ponen numerosas trabas a su investigación. Sin embargo, la propia Pressler explicó que sus verdaderos jefes fueron súper permisivos con su trabajo.
La ficción y la realidad no siempre van de la mano
Como ves, una serie basada en hechos reales puede ser bastante fiel a la historia y, al mismo tiempo, introducir cambios para conseguir una narración más emocionante. Desde personajes que nunca existieron hasta conversaciones que jamás sucedieron, las licencias creativas forman parte de muchas de nuestras producciones favoritas.
La próxima vez que veas una serie inspirada en un caso real, recuerda que no todo lo que aparece en pantalla tiene por qué ser cierto. Si quieres sumergirte en estas y muchas otras historias, recuerda que puedes hacerlo a través de Yoigo TV. Y tú,¿conocías todos estos detalles de estas series? 🍿