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Mundial de Rusia 2018: cómo el videoarbitraje puede petarse la magia del fútbol

4 min

Las jugadas polémicas pasan directamente de discutirse entre amigos en el bar, a decidirse tecnológicamente con el VAR


Sí, amigos. El Mundial de Rusia 2018 será el primero en incorporar el videoarbitraje o Video Assistant Referee (VAR). No, el videoarbitraje no consiste en un Segway con una tablet encima recorriendo el césped para que los árbitros puedan hacer teletrabajo. Es un sistema pensado para minimizar los errores arbitrales a base de ver la repetición de las jugadas más polémicas. Como si fueran los ojos en la nuca de los árbitros, el videoarbitraje sirve para avisarles cuando los chavales se les descontrolan. Y es que ya sabéis el dicho: “ojos que no ven, codazo que te endiño.”

Las jugadas polémicas que nos ayudan a rellenar tertulias y nos hacen hervir la sangre están en peligro de extinción, debido a un depredador tecnológico que pretende acabar con lo que para muchos es la salsa del fútbol. Aunque, ¿quién quiere salsas si lo que nos ponen enfrente es una delicia como el jogo bonito o el “tiquitaca”?

Mundial de Rusia 2018:  cómo el videoarbitraje puede petarse la magia del fútbol

Árbitros asistentes de vídeo siguiendo una jugada

¿VAR? ¿”Lo cualo”?

El videoarbitraje es gestionado por tres árbitros asistentes de vídeo de primer nivel mundial, aunque probablemente son los que peor están para echarse a correr, y cuatro operadores de repetición para facilitarles los mejores ángulos de las imágenes. Un grupo de tíos enclaustrado en una sala para ver un partido de fútbol en una pantalla, más o menos como tú y tus amigotes, pero bien enterados de verdad, y llevándose una pasta.

Este comité de sabios está a disposición del árbitro que está en el terreno de juego, para aclararle jugadas polémicas y poder avisarle en caso de que hayan visto una acción más clara que el hijo albino de Iniesta.

El VAR solo podrá ser usado para decidir cuatro tipos de acciones:

  1. Si es gol o el futbolista ya se puede ir ahorrando el bailecito de celebración.
  2. Si es penalti o si resulta que el futbolista quería hacer una cata de césped sin pagar la cuenta.
  3. Si un jugador merece una tarjeta más roja que un guiri en Benidorm o lo podemos indultar como a los pavos en Acción de Gracias.
  4. Si un infractor se ha ido de rositas a pesar de ser como un adolescente, es decir, muy de buscar espinillas.
¿VAR? ¿”Lo cualo”?

Árbitro consultando la repetición de la jugada

Ahá, ahá… cuéntame más

Ni jugadores, ni técnicos, ni ese aficionado con peluca y la vena del cuello a punto de estallar. El árbitro es el único que podrá pedir la revisión de la jugada a la sala de vídeo.

Además, solamente se puede rebobinar la cinta dándole al rewind hasta el inicio del ataque. Para el VAR, las jugadas anteriores prescriben.

Ah, y si por error se le da el saque de banda al equipo contrario y la jugada acaba en gol, ni VAR ni leches. Te lo comes con patatuelas.

Sí, ya sé que estás pensando. Que si esto va a empezar a parecerse al fútbol americano, que si cómo voy a tragarme un partido con tantas paradinhas... Pues mira por dónde, tras analizar los 972 partidos de los dos últimos años en los que se ha utilizado el videoarbitraje, un informe de la Universidad de Leuven ha determinado que se tarda una media de 55 segundos por revisión. Menos de lo que tardan de media tus amigos en saquear la nevera de cervezas.

Además, el mismo informe también demostró que hasta ahora el videoarbitraje cuenta con un 98,8% de eficacia. ¿Qué pasó con el 1,2% restante? Pues que los árbitros habían ido al baño, porque antes que árbitros son humanos.


Muy bien, todo muy bonito pero..., ¿qué pasa con la polémica?

Vale, sí, con el VAR la historia de los Mundiales habría cambiado mucho. El penalti no señalado por el codazo de Tassoti a Luis Enrique hubiera podido llevar a España a ganar el Mundial del 94, pero la famosa mano divina de Maradona tampoco hubiera pasado a la historia. Y si los argentinos ya están calentitos con su selección, imaginad si tuvieran un Mundial menos.Pensadlo, si se esfumara la polémica, ¿de qué nos pondremos a hablar entonces con nuestros cuñados? Los filósofos de la Grecia Clásica ya nos enseñaron a discutir por temas que, en muchas ocasiones, carecían de importancia y es nuestro deber conservar ese afán histórico del debate por el debate.

Muy bien, todo muy bonito pero..., ¿qué pasa con la polémica?

Árbitro flipando con una repetición

Las equivocaciones también forman parte de la magia del fútbol, y el VAR desvelará, con sus 33 cámaras, todos los trucos de los magos del balón. Imaginad que hubiera videoarbitraje en nuestra vida diaria ¿Dónde quedaría la picaresca de callarse ante un cambio mal dado en un restaurante, de colocar un soldadito de más en una partida de Risk o de aquella tarea sin hacer de la que “jamás te informaron”? La vida básicamente se convertiría en un capítulo de Black Mirror, concretamente en este.

Veremos qué tal le acaba sentando al Mundial el videoarbitraje. Esperemos que sirva para evitar los manotazos y golpes a lo Street Fighter en un campo de fútbol, como aquel mítico cabezazo de Zidane en el Mundial de 2006 que se hizo viral, y al menos sirvió para echarnos unas risas.

Lo que está claro es que, vengan las innovaciones tecnológicas que vengan, lo que nos seguirá flipando del Mundial son las chilenas, las rabonas y los golazos por la escuadra. Así que mientras eso siga igual, nosotros seguiremos poniéndonos bufandas en verano. Lo que haga falta para apoyar a nuestra selección.

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