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Qué es la sextorsión, un peligro real de nuestros días

9 min

Internet incluye peligros como la sextorsión. Descubre qué es la sexortosión y qué hacer si eres víctima de ella o conoces a alguien que lo sea.


Sextorsión, una palabra cuyo significado se puede intuir analizando las otras palabras que la componen: sexo y extorsión. En las nuevas tecnologías y, principalmente Internet, no todo es siempre positivo. A pesar de los múltiples beneficios que nos han aportado, algunos individuos les dan un uso poco ético, pudiendo traer graves consecuencias a otras personas.

Algunos de los peligros de Internet que ya te sonarán son el acoso o ciberbullying, la extorsión, los engaños y estafas o la pornografía infantil. En este artículo nos centraremos en uno de estos problemas: la sextorsión. Queremos explicarte qué es la sextorsión para que estés prevenido/a y sepas cómo actuar si la sufrieras o puedas ayudar a alguien que esté siendo víctima de este peligro.

La sextorsión es un delito

La sextorsión es la extorsión sexual. Y es, por supuesto, un delito. Ocurre cuando eres chantajeado/a por alguien para que realices ciertos actos sexuales, que pueden ir desde mostrar partes íntimas hasta el contacto sexual explícito con otra persona. O bien, cuando alguien ha obtenido cierto material comprometedor tuyo (contenido sexual o desnudos); generalmente fotografías, vídeos o conversaciones. En ese caso, la persona lo utiliza para chantajearte con un fin concreto (conseguir dinero, obligarte a hacer algo, etc.).

Podemos sufrir sextorsión en diferentes entornos: laboral, escolar, grupos sociales... aunque Internet quizás sea el medio más utilizado por los agresores hoy en día. La sextorsión es un delito y puede ser sufrida tanto por hombres como por mujeres de todas las edades, incluso niños o adolescentes. Es un asunto muy serio que requiere intervención y ayuda inmediatas, pues puede conducir a quien la sufre a padecer depresión o incluso al suicidio.

¿Cómo saber si eres víctima de sextorsión?

Si alguien ha obtenido material sexual sobre ti y te amenaza con enseñárselo a tus familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, o pretende difundirlo públicamente, estás siendo víctima de sextorsión. El extorsionador puede ser cualquiera: una expareja, alguien cercano o de tu día a día, una persona que acabas de conocer o incluso alguien anónimo o que no conoces de nada.

Dependiendo del medio por el que ocurra este delito, el lugar o el objetivo que pretenda conseguir el agresor, podemos distinguir varios tipos de extorsión. Vamos a verlos para que aprendas a identificarlos si sufres alguno de estos casos o puedas ayudar a otra persona.

Tipos de sextorsión

Esta lista engloba los casos más comunes. Por favor, préstale atención, ya que algunos casos no son tan obvios y es muy importante que aprendas a reconocer todos los tipos.

A niños, adolescentes o pedofilia

En este caso, el agresor normalmente utiliza un medio online para convencer a un menor de enseñar sus partes íntimas a través de una cámara de móvil o webcam. Puede comenzar como un juego y, tras ganarse su confianza, el menor accede sin pensar en las graves repercusiones. Una vez obtenido el material, el agresor exigirá más desnudos al menor, amenazándolo con difundir el contenido entre las personas de sus redes sociales. Es un caso muy grave, ya que el menor se sentirá desprotegido y podría continuar realizando los actos que le exigen por miedo a que ese material se difunda.

Extorsión económica

Es otro motivo frecuente. El acosador obtiene material con contenido sexual de una persona y le exige una suma de dinero a cambio de no difundirlo o hacerlo público. Por ejemplo, cuando se exige dinero a alguien a cambio de no desvelar una infidelidad.

Ataque a la reputación

En otras ocasiones, lo único que se busca es destruir la reputación de una determinada víctima. El agresor obtiene material comprometedor de la persona y decide difundirlo públicamente para dañar su imagen. Es la sextorsión típica que sufren personas famosas como políticos o actores, aunque realmente cualquiera puede ser víctima. En el ámbito escolar, un adolescente puede sufrirla si un compañero quiere dañar su imagen de cara al grupo. En los adultos, se da por razones de celos, odio o resentimiento hacia alguien. Por ejemplo, tu expareja puede difundir contenido sexual vuestro como un acto de venganza o resentimiento.

Por razones de orientación sexual

Ocurre cuando alguien mantiene en secreto su orientación sexual y es chantajeado/a con hacerla pública. También pueden obtenerse conversaciones privadas de mensajería instantánea donde una persona menciona su orientación sexual.

Acoso laboral

Se puede dar cuando una persona es amenazada con perder su puesto de trabajo si no accede a determinados actos sexuales. Usualmente es un gerente o empleado de un puesto superior quien extorsiona a otra persona que está a su cargo.

Acoso escolar

Como mencionamos en el punto del ataque a la reputación, la sextorsión también es una forma de acoso escolar. Se puede dar de unos alumnos a otros, pero también puede ser un acto del profesor contra el alumno. Tomemos como ejemplo el profesor que chantajea a un alumno con no aprobar o que lo ridiculiza o trata de manera inferior frente a otros compañeros si no accede a mantener relaciones sexuales.

Prostitución forzada

Probablemente ya habías oído hablar de esta problemática, pero quizá no sabías que también se considera una forma de sextorsión. En estos casos, las personas son obligadas a prostituirse bajo amenazas o chantajes (como la intención de hacer daño a sus familiares).

Sextorsión online

Los formatos más habituales que contienen el material de naturaleza sexual son las fotografías, los vídeos, las grabaciones de voz o las conversaciones de chat. Aunque la extorsión puede darse cara a cara, los medios más empleados para acosar a la víctima son las redes sociales, las aplicaciones de mensajería instantánea, el correo electrónico, entre otros, siempre online.

Sexortosión doméstica

Cuando el agresor es parte del núcleo familiar de la víctima y/o basa sus amenazas en generar daños en la estructura familiar. Por ejemplo, un padre que amenaza con mostrar contenido inapropiado de la madre a sus hijos en común.

Otras clasificaciones de la sextorsión

Además de los tipos citados, la sextorsión puede ser:

Cuando lo víctima sabe el momento, lugar y persona que ha conseguido el material

Cuando la víctima accede a realizar actos sexuales o desnudos. Por ejemplo, en juegos sexuales, estando con una pareja, etc. En el momento, la víctima no es consciente de que más tarde el material se utilizará para el chantaje.

Cuando la víctima no es consciente de que alguien tiene este tipo de material suyo

Si la víctima no es consciente de que está siendo grabada, fotografiada, etc. Ejemplos son los vídeos robados en un espacio público, una fiesta, con motivo de gastar bromas pesadas...

¿Qué hacer en caso de sextorsión?

Si crees que estás siendo víctima de una extorsión de tipo sexual o alguien que conoces podría estar sufriéndola, lo primero es informar a las autoridades. Si estás sufriendo sextorsión debes acudir cuanto antes a la policía con toda la información y pruebas que tengas de tu agresor. Es un tema delicado, ya que es frecuente que la persona sienta vergüenza de denunciar debido a la naturaleza íntima de estos casos. No obstante, debes armarte de valor y hacerlo antes de que la situación se agrave.

Si sospechas que otra persona está siendo víctima de esta agresión, no corras a denunciar sin antes haber hablado con ella/él. No debes contarle a nadie lo que sabes o la persona podría cerrarse en sí misma. Has de sentarte a hablar con la víctima y darle tu confianza. Tienes que hacerle ver que vas a respetar su privacidad y luego explicarle la gravedad del asunto, así como intentar convencerla de dar el paso de denunciar.

De ser necesario, puedes denunciar en la comisaría de otra ciudad distinta a la localidad de residencia, donde quizás te sientas con más seguridad para hablar del tema. Cuanto menos se propague la información fuera del entorno más cercano, mejor. Debemos ser especialmente protectores con la víctima en este sentido, sobre todo si son menores.

En ocasiones, especialmente cuando el agresor llega a difundir el contenido, la víctima podría necesitar apoyo psicológico. Cuando la afección es grave, será necesaria la visita a la consulta de un terapeuta o psicólogo profesional, que ayudará a la persona a superar el incidente y a volver a llevar una vida normal.

¿Cómo prevenir la sextorsión? ¡Cuidado con Internet!

No siempre es posible evitarla, ya que en ocasiones puede venir de una persona en la que confiabas. No obstante, fuera de este caso sí hay algunas pautas básicas que puedes tener en cuenta para reducir las probabilidades de que te ocurra. Tenemos para ti la siguiente lista de consejos sobre cómo prevenir la sextorsión.

Jamás confíes en extraños o en gente que acabas de conocer por Internet

Nunca hagas juegos sexuales con desconocidos ni les envíes fotos de desnudos, por mucha confianza que te inspiren. Por supuesto, no subas fotos íntimas o comprometidas a redes sociales, webs o páginas de blog. En Internet nada es 100% seguro.

Evita compartir fotos tuyas de desnudos o contenido sexual a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea

No lo hagas con ligues que acabas de conocer y nisiquiera con amigos de confianza. Aunque esa persona no vaya a difundir tu contenido, su teléfono podría caer en manos de una tercera parte que sí lo hiciera. Una vez has compartido un contenido íntimo, eres esclavo de la suerte que corras.

Si quieres preservar tu intimidad, nunca hables de tus preferencias sexuales en chats de mensajería instantánea

No comentes nada íntimo sobre ti ni de tus parejas. De nuevo, nisiquiera con amigos íntimos o personas de confianza, pues es realmente fácil hacer una captura de pantalla de tu conversación.

¡Mucho cuidado con mantener relaciones íntimas en sitios públicos!

Evita hacerlo. La razón principal es que mantener ciertos tipos de contacto en público es un delito en sí mismo. Por otro lado, hoy en día cualquiera tiene un smartphone con una cámara. Piensa que, además de las razones que mencionamos en el apartado de los tipos de sexostorsión, hay gente que simplemente busca el morbo de viralizar el contenido. Un acto sexual o un desnudo en público puede propagarse rápidamente por las redes sociales, haciendo mucho daño a la persona grabada o fotografiada.

Jamás cedas ante una extorsión sexual. Antes contacta con la policía para que puedan localizar la dirección IP de la persona

  • Borra de tu móvil cualquier foto tuya con contenido sexual.
  • Mantén tu ordenador libre de virus usando un buen software antimalware. Usa contraseñas de alta seguridad para tus cuentas personales y redes sociales (incluye mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales en las claves).
  • Si sospechas que has sido víctima de sextorsión, cambia todas las contraseñas de tus cuentas y perfiles.
  • Para prevenir la sextorsión en niños, debemos darles estos consejos y sentarnos a hablar con ellos sobre todos los peligros de Internet. Jamás deben agregar a extraños a sus redes sociales y ante cualquier indicio de extorsión, deben pedir ayuda a familiares adultos.

¿Qué dice la ley sobre la sextorsión?

Aunque la sextorsión aún no se recoge como tal en el Código Penal, siempre implica alguno de los siguientes delitos que sí están penalizados: extorsión, chantaje, amenazas, explotación sexual, abuso sexual de menores, corrupción de menores, revelación de secretos, daños al honor, interceptación de comunicaciones y producción, tenencia y/o distribución de pornografía infantil.

Por lo tanto, la ley concluye que la extorsión sexual se considera un delito y varias sentencias han condenado a los agresores por cargos de los que hemos citado en esa lista. Las penas por extorsión pueden ir desde uno a cinco años de cárcel (incluso más si además ha habido violencia física).

Ahora ya sabes qué es la sextorsión y qué hacer en caso de sextorsión. Sigue los consejos que te hemos dado para prevenirla, jamás cedas, contacta siempre con la policía y presta tu apoyo a quien la pueda estar sufriendo. Sé especialmente cauteloso en el caso de los niños.

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