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El coche de hidrógeno, ¿el nuevo vehículo sostenible?

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Los vehículos del presente ya deben ser de bajas emisiones para poder circular en las grandes ciudades del mundo. El híbrido es el más popular de los automóviles sostenibles. Poco a poco se abre paso el eléctrico. Y ahora aparece en la carrera un nuevo competidor: el coche de hidrógeno.


La industria automovilística camina velozmente hacia la tan deseada descarbonización. Y en esta carrera irrumpe en la calzada el coche de hidrógeno. Son vehículos que no generan emisiones contaminantes y pueden repostar en minutos, pero sus altísimos precios y la falta de infraestructura son actualmente sus principales obstáculos. Aun así, el sector de la automoción ve en el hidrógeno una fuente de energía para impulsar los coches del futuro más cercano.

Gasolina o diésel. Este era el único gran dilema que se nos presentaba hace unos años cuando queríamos comprarnos un coche. No existía ningún otro combustible alternativo. Pero todo eso empezó a cambiar con la aparición de los vehículos híbridos y, posteriormente, con los eléctricos. Estos últimos son los que están adquiriendo más relevancia en una sociedad cada vez más concienciada con la lucha contra el cambio climático.

La ausencia de emisiones contaminantes, las bonificaciones fiscales y que repostar energía sea más barato que llenar el depósito de carburante fósil son los tres aspectos más atractivos del eléctrico. Sin embargo, esas ventajas no esconden sus grandes inconvenientes: un precio elevado, una autonomía limitada (300 km de media) y un tiempo de recarga que puede superar la media hora.

Mientras los fabricantes se han puesto manos a la obra para perfeccionar, ampliar y abaratar su gama de coches eléctricos, otra tecnología ha entrado en la carrera por liderar el futuro de la automoción: la pila de combustible de hidrógeno. Desde Yoigo queremos explicarte en qué consiste.

¿Cómo funciona el coche de hidrógeno?

El hidrógeno es uno de los elementos más abundantes del universo y está presente en casi todas partes del planeta. En una época en la que las grandes ciudades avanzan a pasos agigantados hacia la descarbonización y restringen la circulación de los vehículos más contaminantes, el hidrógeno se presenta como una alternativa limpia para producir electricidad. No genera emisiones contaminantes, lo único que emite a la atmósfera es agua.

La pieza clave en un coche de hidrógeno es la pila de combustible. Este sistema utiliza el hidrógeno y lo combina con el oxígeno que toma del aire para generar energía eléctrica que impulsará al vehículo para que podamos circular. Así pues, se trata de un automóvil eléctrico con la única (y gran) diferencia de que el mismo coche produce la energía que necesita para desplazarse.

De esta manera, a diferencia del eléctrico enchufable (ya sea híbrido o no), los que utilizan pila de combustible de hidrógeno no necesitan enchufarse para cargarse. Además, otra ventaja respecto al vehículo enchufable es que el tiempo de repostaje es de apenas unos 5-8 minutos y tienen una autonomía de unos 600 kilómetros.

¿Dónde encuentro ‘hidrogeneras’?

El coche de hidrógeno puede ser más ecológico que sus competidores, pero tiene un gran inconveniente: la falta de 'hidrogeneras'. En España, únicamente hay tres estaciones para repostar hidrógeno que se encuentran en Huesca, Albacete y Ciudad Real. Según el mapa del Centro Nacional del Hidrógeno, están planificadas cuatro 'hidrogeneras' más en Huesca, Zaragoza, Madrid y Sevilla. Y, además, todavía se encuentran en fase experimental y no están abiertas para un uso estándar.

hidrogenera

La Asociación Española del Hidrógeno (AeH2) previó hace dos años que España dispondría de 20 estaciones de hidrógeno en el 2020. Un objetivo que resulta del todo imposible si miramos el calendario. La falta de infraestructura es el gran escollo para que el coche de hidrógeno sea una alternativa real hoy por hoy en España. Los países de nuestro entorno no están mucho mejor. Destaca Alemania con una setentena de ‘hidrogeneras’, seguida muy de lejos por el Reino Unido y Dinamarca con una decena de estaciones cada país.

¿Cuántos coches de este tipo circulan por el mundo?

El parque automovilístico de vehículos impulsados por hidrógeno en Europa es actualmente anecdótico. Apenas hay 11.000 coches movidos por una pila de combustible de hidrógeno en todo el mundo, según informa la National Public Radio. La mayoría de ellos circulan en Estados Unidos (California) y Japón.

Junto al poco segmento del mercado automovilístico que representa, otro de los hándicaps que le hacen impopular es su elevado precio. Hacerse con un coche de hidrógeno cuesta entre 60.000 y 80.000 euros, según la marca. Coches caros y escasez de modelos. Apenas un puñado de vehículos para elegir y, además, todos de alta gama.

Las empresas punteras en este mercado aún bastante pequeño son las asiáticas: Toyota Mirai, Hyundai Nexo y el Honda Clarity Fuel Cell. Las automovilísticas europeas, mientras tanto, se asoman tímidamente. Mercedes, Audi y BMW son las compañías que están experimentado con esta tecnología. Todas ellas firmas ‘bastante asequibles’ para todos los bolsillos.

Aunque actualmente sea un objeto de lujo, y no tiene pinta de que vaya a cambiar en el corto plazo, la AeH2 se muestra optimista. Confía en que dentro de una década habrá 140.000 vehículos de hidrógeno que evitarán emitir a la atmósfera más de 15 millones de toneladas de CO2. La AeH2 también estima que en el 2030 la industria del hidrógeno alcanzará un volumen de negocio de 1.300 millones de euros anuales y creará 227.000 puestos de trabajo.

2030

Un coche se detiene junto a una ‘hidrogenera’. El conductor abre la tapa del depósito y conecta una manguera de hidrógeno al automóvil. Pulsa el botón ‘Start’ y se produce una pequeña explosión en el interior del motor. El vehículo ya está repostando. Seis minutos después el conductor paga el importe y reanuda la marcha.

¿Viviremos esa escena en el futuro? La industria se marca un plazo de diez años para democratizar paulatinamente el coche de hidrógeno. Ya veremos si en el medio plazo cuando entremos en un concesionario deberemos elegir entre gasolina/diésel, híbrido, eléctrico o de hidrógeno.

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